25 agosto 2014

Tratado de libre comercio entre Buick y Opel


General Motors parece estar más implicada que nunca en hacer de Opel una parte rentable de su negocio. Y puede que el trasfondo político-económico vaya a encajarle a la firma germana del rayo. Sabes que entre Estados Unidos y la Unión Europea se trabaja desde hace ya meses en conformar un tratado de libre comercio, dedicado a liberalizar aranceles y facilitar el intercambio comercial entre dos de los tres grandes mercados globales.

Muchos fabricantes de coches ven en ello una posibilidad de maximizar la rentabilidad de algunas de sus unidades, más en un mercado cada vez más globalizado, donde un mismo producto puede ser comercializado sin apenas cambios en varios mercados.

Aunque algunos fabricantes se han convertido en auténticos maestros de crear coches capaces de conseguir la homologación europea y la de EEUU al mismo tiempo casi sin cambios, queda esa barrera por limar, con una homologación única, algo que parece que todavía tardará tiempo, más tiempo que el tratado de libre comercio, que se le espera en un par de años vista.


Y entre todos esos movimientos se encuentra Opel, con algo que puede cambiar su suerte industrial.

Ya sabíamos que General Motors quiere seguir vendiendo modelos de Opel como Buicks en Estados Unidos, con una operación similar a la que en su día se arrancó con Saturn, a fin de rentabilizar al máximo cada euro invertido en nuevos modelos.

El Insignia, Buick Regal para los yanquis y canadienses, es el máximo exponente de esta apuesta. Ahora mismo, curiosamente, se produce a ambos lados del charco, y en cantidades bastante pequeñas como para justificar su continuidad como proyecto dividido.

Ya te hemos contado en varias ocasiones que el segmento D está de ala caída en cuanto a sedanes, y es difícil justificar una nueva generación para el Insignia, si este es incapaz de mover más de medio millón de unidades en todo su ciclo comercial. Conseguir eso con Europa como único mercado se antoja complicado, casi imposible. Se buscó primero una alineación con PSA, para que Insignia, 508 y Citroën C5 compartieran esqueleto, pero tras la ruptura GM-PSA, el proyecto se fue al garete.

Ford, por su parte, está con su proyecto Fusion-Mondeo, al que le ha costado convertirse en realidad dos años más de la cuenta, jugando su baza de mantenerse en el segmento D europeo con un coche global. Y esa va a ser la misma estrategia para GM en Europa.

El Insignia se renovará para Europa con una nueva generación en 2017, y será compartida con Buick, pero con una gran diferencia. Intentando aprovechar al máximo las oportunidades del todavía no firmado tratado de libre comercio, GM pretende, según cuenta Automotive News, exportar el Buick Regal desde la factoría de Opel hasta Estados Unidos.

Esto permitiría cargar de trabajo a la cara mano de obra de la factoría europea, que estaría más cerca con ello de alcanzar la rentabilidad. Y a mayor rentabilidad por producto, mayor competitividad para una marca que aspira a mucho tras su reorganización interna y la supresión europea de Chevrolet para garantizar recursos y espacio vital a la germana.

¿Los que salen perdiendo? Los trabajadores de la factoría de Ontario donde, hasta ahora, el Buick Regal se está produciendo, que perderán su carga laboral en favor de los europeos.

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