19 agosto 2014

GM invierte 2.800 millones de dólares para fabricar nuevos autos chicos en Brasil


General Motors anunció en Brasil una inversión de 6.500 millones de reales (2.800 millones de dólares) que se gastarán entre 2014 y 2018. En el comunicado, la empresa dice que el monto será destinado al desarrollo de nuevos productos y tecnologías. Además, se invertirá en la formación de empleados y en ampliar la nacionalización de componentes.
“Esta inversión permitirá a la marca Chevrolet continuar con la renovación de su línea de automóviles, con el foco puesto en la tecnología y la calidad. Otro gran propósito de esta inversión es elevar el porcentaje de nacionalización de piezas de los autos hechos en Brasil, en una acción que involucrará también a los proveedores instalados en el país”, explicó Jaime Ardila, presidente de General Motors para América del Sur. Ardila y la CEO mundial de GM, Mary Barra, presentaron el plan de inversión en Brasilia, ante la presidenta Dilma Rousseff.
Pero lo que ellos no hablaron abiertamente, el aliado de Autoblog en Brasil, la revista Car and Driver, lo descubrió entre bastidores.
Buena parte del plan “billonario”, como lo llaman en Brasil, será destinado al desarrollo de una nueva familia de autos chicos. Se trata del Proyecto Ambar.
Será el proyecto más grande y ambicioso de Chevrolet a nivel mundial en los próximos diez años. Se trata de una nueva gama de modelos destinados a jubilar a los veteranos Celta y Classic de aquí a tres años.
“Ya está decidido que habrá un hatchback y un sedán chico”, anticipó una fuente que dejó escapar que la marca también trabaja en la hipótesis de producir una mini-SUV sobre la misma plataforma.
“A los brasileños les gustan las SUVs pequeñas, según demuestran nuestras encuestas”, agregó. El modelo estará basado en el concept Adra, presentado en febrero en el Salón de Nueva Delhi.
El nombre final de la familia de modelos aún no fue definido. Las denominaciones Proyecto Ambar y Proyecto Jade se utilizaron en la fase preliminar en las consultas a proveedores. “Los utilizamos para confundir a ustedes, los periodistas”, se jactó la fuente citada por Car and Driver.
Sin embargo, las informaciones se filtran. Por ejemplo, se sabe que la nueva gama de modelos utilizará una plataforma inédita, con un volumen de producción estimado en 1,2 millones de vehículos en todo el mundo. “Les aseguro que no será la plataforma del ónix. El Onix es el auto más económico que conseguimos hacer sobre esa arquitectura”, explicó otro informante.
Y aquí está, justamente, el principal desafío de ingeniería de este proyecto de Chevrolet: crear una plataforma moderna y buena, pero también económica. Para eso, la empresa reforzó su equipo de ingenieros.
Hoy hay 2.600 personas trabajando en el Design Center de GM en Brasil. “Fue la fuerza de ese equipo la que permitió a Brasil liderar este proyecto”, dijo una fuente. “Brasil, además, fue elegido por la casa matriz como líder de desarrollo de todos los futuros autos para países emergentes. A diferencia de los actuales Classic y Celta, los futuros autos chicos serán vendidos y fabricados en otros mercados fuera de América del Sur, como China, India y Rusia”.


El auto que ilustra estas páginas es una evolución de la actual generación del Chevrolet Spark, un auto vendido en casi todo el mundo, incluyendo a Europa y Estados Unidos. Y brinda buenas pistas sobre cómo será el futuro auto brasileño. “Está claro que hicimos todos los estudios sobre la posibilidad de producción del Spark en Brasil. Pero es un auto con un alto costo de producción, por lo que el precio sería poco competitivo. Además de eso, es un verdadero citycar, un auto demasiado pequeño para lo que el público sudamericano espera de un auto chico”, explica otro informante.
Y va más allá: “Las ventas del Volkswagen Up! demuestran una vez más que el citycar en Brasil no funciona”, ataca la fuente.
Por eso, la estrategia de Chevrolet se acercará más a propuestas como las de Renault con el Logan y el Sandero. “Haremos el auto lo más grande posible con ese precio y esa nueva arquitectura. El buen espacio, para pasajeros y equipaje, es un factor determinante en la compra”.
Pero esto no significa que la inspiración del Spark haya sido abandonada. Servirá todavía como inspiración para los nuevos autos fabricados en Brasil, ya que sobre él debutará la próxima identidad visual de Chevrolet. “Las modas cambian. Ahora mandan las líneas fuertes, pero elegantes”, dijo una fuente ligada al área. “Sí, adoptaremos el mismo patrón en todos los autos de esta familia. Aunque cada modelo y cada mercado tendrá sus particularidades. Lo importante es que la gente lo identifique como un Chevrolet al primer vistazo”.
A diferencia de la competencia (Up! y nuevo Ford Ka), GM no planea un motor de tres cilindros para sus nuevos modelos de entrada a gama. Esto implicaría desarrollar mecánicas completamente nuevas, con un elevado costo. “Hay otras maneras más inteligentes y eficientes de cumplir con las normativas de consumo y emisiones”, explica un interlocutor.
Lo que sí habrá son opciones de caja automática. Y el conocido cambio de seis marchas es el candidato más firme.
“Vamos a presentar un auto chico sin igual en el segmento: bonito, espacioso y económico”, se entusiasman en GM.
Los próximos cinco años comienzan ahora.

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