02 julio 2014

Las llamadas a revisión de General Motors de esta semana van desde el Cruze al Corvette


General Motors y las llamadas a revisión se está convirtiendo en el cuento de nunca acabar. GM anunció cuatro nuevas campañas de llamadas a revisión que afecta a 506.873 vehículos. De estos, 428.211 coches fueron vendidos en Estados Unidos, 57.706 en Canadá y 20.956 en otros mercados.

El más llamativo de estos casos y que podría salirle caro a GM es el del Chevrolet Cruze. El sistema encargado de inflar el airbag conductor en caso de ser accionado en un accidente podría no funcionar correctamente. El resultado sería un airbag que no se infla pero piezas de plástico y metal proyectadas en la cabina y sus ocupantes... A priori, sólo afectaría a los Cruze del mercado norteamericano.

Otra de las llamadas a revisión que también podría ser muy perjudicial para GM es la de los nuevos pick-ups Chevrolet Silverado/GMC Sierra y sus versiones SUV Chevy Tahoe/GMC Yukon. Un fallo en el control electrónico de la caja de cambios automática podría ponerla accidentalmente en neutral con la consecuencia de quedarse en punto muerto en mitad de la carretera o bien, si el coche está aparcado en una cuesta, que éste empiece a rodar cuesta abajo si no se ha puesto el freno de parking (muchos usuarios se conforman con poner el cambio en P). De estos habría 20.874 unidades fuera de Norteamérica.

La tercera llamada a revisión concierne 1.939 Corvette de 2014 equipados con las suspensiones FE1 y FE3. La llamada a revisión afecta a una soldadura débil en los amortiguadores traseros que podría llevar a una fractura con la consiguiente inefectividad de los amortiguadores. Este fallo afecta a 33 Corvette en Canadá y 82 en el resto del mundo.

La última llamada a revisión es anecdótica y alimentará los chistes sobre GM y los fallos de sus coches al otro lado del Atlántico: el motor de los limpiaparabrisas de los Chevrolet Caprice y SS 2013-2014 de la policía podrían romperse prematuramente.

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