19 noviembre 2013

General Motors se muestra preocupada por la superposición de modelos Chevrolet y Opel en Europa


La presencia de General Motors en Europa se sustenta fundamentalmente en las marcas Chevrolet y Opel, dos firmas adquiridas por el gigante estadounidense antes del colapso financiero sufrido en 2009. La reestructuración diseñada por la empresa desde ese año ha supuesto un cambio de filosofía en el posicionamiento de Chevrolet y Opel, buscando ambos un upscaling respecto a su posición hace cinco años.
Mientras que Chevrolet tiene como cometido dejar atrás su época Daewoo, en la que era vista como una marca barata y sin pretensiones, Opel está sumida en un intento de subir un escalón las calidades de sus coches para poder mirar por encima del hombro a otros fabricantes generalistas europeos. Aunque sobre el papel ambas marcas tienen clientes diferenciados, la realidad es que compiten en algunos segmentos e incluso coches gemelos (Antara/Captiva, Mokka/Trax, Ampera/Volt).


Durante los últimos meses, los directivos de General Motors en Europa han afirmado que están trabajando en reformular el distanciamiento de ambas marcas, ante los infructuosos intentos de los últimos años. Sin embargo, el tiempo transcurre y, no sólo no se ven resultados, sino que el público está aún más confuso ante decisiones como el lanzamiento conjunto del Chevrolet Trax y el Opel Mokka, esencialmente el mismo coche aunque cada uno con el estilo de su marca correspondiente.
La última palabra en este tema la ha puesto Dan Akerson, el CEO de General Motors. Desde Detroit ha mostrado su preocupación por esta situación, recalcando que la situación actual sólo genera confusión ya que el consumidor percibe ambas marcas en el mismo bando (el de los fabricantes generalistas). Los fantasmas del pasado acechan en GM, tal y como Akerson ha comentado, de ahí que vayan a acelerar el reposicionamiento de ambas marcas.

El cómo o el cuándo no ha trascendido, pero estas palabras de Akerson sirven para dejar claro que siguen trabajando en este problema, y a su vez servirán para presionar a los responsables de GM Europa de que necesitan acelerar los cambios. A pesar de que en los últimos años se ha notado este cambio de tendencia de ambas marcas, este tirón de orejas de Akerson nos deja con la impresión de que a medio plazo veremos una Opel más premium que ahora y a Chevrolet como una de las marcas de acceso más competitivas del mercado.

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