20 marzo 2013


La compañía tejana Hennessey Performance Engineering, cuyo mandamás sigue obsesionado con hacer de los vehículos que pasan por sus manos auténticos bólidos, acaba de anunciar que ofrecerá próximamente una preparación en dos etapas para el recientemente estrenado Chevrolet Corvette Stingray, tanto en carrocería coupé como descapotable.

HPE contempla una primera mejora basada en la sobrealimentación mediante un compresor volumétrico que alcanzaría una potencia del orden de los 700 CV. La otra opción es equipar un sistema de doble turboalimentación para que el 6.2 litros V8 alcance entre 800 y 1.000 CV de potencia.

En los planes de Hennessey entra también ofrecer a sus clientes nuevas llantas y neumáticos, sistema de frenos Brembo, mejoras en la suspensión, sistema de inducción de aire frío y modificaciones en el sistema de escape. De momento parece que este "poderoso" C7 no llegará al mercado hasta finales de año, así que tendremos que esperar.

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