25 febrero 2013

Test al Opel Mokka 1.4i Turbo 140 CV S&S Excellence 4x4


La moda manda y si los crossover son los únicos vehículos que consiguen crecer en Europa junto a los urbanos, los fabricantes han de adaptarse a lo que pide el mercado. Opel es una de ellas y lo hace con el nuevo Mokka, desarrollado globalmente y que será comercializado en todo el mundo bajo diversas marcas.

Chevrolet Trax/Tracker, Buick Encore y Holden Trax serán las otras propuestas desarrolladas junto al nuevo Opel Mokka. Con 4,3 metros de longitud tienen la ventaja de quedar situados entre los vehículos del segmento B y C, de modo que son más funcionales que los primeros pero menos aparatosos que los segundos.

Exterior

Si en foto el Opel Mokka tiene estilo y en general gusta, al natural gana todavía más. Es un vehículo bastante ancho y bien proporcionado. El frontal mantiene el estilo lógico de la marca en el que la parrilla toma todo el protagonismo. Visto de perfil queda marcado por la línea lateral ascendente que además da forma a los pasos de rueda posteriores y se une con las ópticas posteriores.

Adornando todo el contorno están las molduras plásticas en negro -que también protegen la carrocería de pequeños roces- y los protectores de bajos tanto en la parte delantera como en la posterior. El general el resultado estético es muy agradable y entre los asistentes al evento casi todas las opiniones fueron positivas.

La unidad probada correspondía al nivel de acabado más completo Excellence. En esta terminación son de serie las llantas de aleación de 18 pulgadas, diversos detalles cromados, los cristales tonalizados y las ópticas de xenón. Todo ello consigue añadir un toque más elegante y refinado al diseño del Mokka.

Interior

Si por fuera gusta, en el interior pasa lo mismo. En líneas generales mantiene el diseño típico de los últimos Opel, con una consola central repleta de botones que pueden confundir durante los primeros días, y una pantalla multifunción en posición central. La instrumentación tampoco sorprende y es la misma que emplean los Astra e Insignia. Volante, palancas de intermitentes/limpias o botones de climatización también son conocidos.

El Mokka destaca por su cuidada presentación y el empleo de plásticos de calidad, al menos en el acabado Excellence. En términos de calidad el Mokka ha sorprendido y para bien, transmite muy buenas sensaciones e incluso da la impresión de estar en un escalón superior al propio Astra. Los plásticos blandos de tacto agradable se combinan con otros duros pero de buen aspecto y ciertas molduras de alta calidad. Por ejemplo los apliques metálicos en aluminio pulido son por aspecto y tacto excelentes, añadiendo un toque distinguido.

El interior del Mokka se ha aprovechado al máximo. Hay varios huecos para dejar objetos repartidos por todo el habitáculo, casi siempre de buen tamaño. Destacar la doble guantera frente al asiento del acompañante. La superior no es especialmente grande pero puede servir para dejar el móvil o la cartera mientras que la inferior es suficiente para dejar la documentación y alguna cosilla adicional. Esta última cuenta incluso con amortiguador para evitar que la tapa caiga con fuerza y pueda rozar las rodillas de un posible pasajero.

Y es que esos pequeños detalles inundan el habitáculo del Mokka y consiguen transmitir buenas sensaciones. Por ejemplo las manijas del techo también incluyen un amortiguador para evitar brusquedades al soltarlos; todos los levantavidrios disponen de función "one touch"; los parasoles, en este nivel Excellence, incluyen espejos de cortesía iluminados; el tapizado en cuero es de tacto agradable y muy vistoso.

Entre las cosas mejorables hay que señalar, además de la gran cantidad de botones de la consola central, la utilización de un freno de mano convencional. En un modelo de última generación se hace raro no encontrar uno eléctrico, sobre todo cuando Opel casi ha generalizado este elemento en muchos de sus modelos.

Por espacio el Mokka no sale tan bien parado. La anchura disponible tanto en las plazas delanteras como en las posteriores es bastante justa y muestra de ello es que los dos pasajeros de las delanteras sentirán estar "demasiado juntos". En las traseras dos adultos no encontrarán problemas pero un tercero complicará la convivencia.

En cuanto al compartimiento de equipajes, con 362 litros tampoco es especialmente grande. Este volumen es idéntico en todos los Mokka independientemente del tipo de tracción elegida. Lo bueno es que bajo el falso suelo puede llevar una rueda de auxilio.

Como en otros modelos de Opel, está disponible el sistema FlexFix para llevar una bicicleta. Es un elemento interesante por su sencillez a la hora de manipularlo aunque su costo puede resultar algo elevado para algunos bolsillos (592 € para una bici).
La dotación disponible en el acabado Excellence es muy razonable. De serie incluyen el climatizador automático dual, ordenador de viaje, control de velocidad, volante multifunción forrado en cuero, sensores de estacionamiento delanteros y traseros, espejo interior fotosensible, autoencendido de luces, sensor de lluvia, tapizado mixto tela/cuero, retrovisores plegables, los mencionados faros bi-xenón y las llantas de aleación de 18 pulgadas.

Los precios del Mokka Excellence teniendo en cuenta los descuentos arrancan en los 21.733 € (1.7 CDTI 130 CV 2WD). La unidad probada estaba asociada al motor 1.4i Turbo con 140 CV, sistema Stop&Start y la tracción total 4x4. Su precio arranca en los 22.853 € aunque si lo quieres como en las fotos (cuero completo, cámara posterior, navegador, techo solar, FlexFix), la cifra sube hasta los 26.293 €.

Contacto

Lógicamente este modelo no está pensado para complicadas zonas pues ni su ángulo de ataque es bueno (es fácil rozar) ni el equipo de ruedas montado de serie invita a salir mucho más allá de caminos de tierra.

El motor 1.4i Turbo de 140 CV me ha gustado por su suavidad y total ausencia del vibraciones. Ni apurando las marchas deja que se cuele mucho sonido al habitáculo, signo de que la insonorización de los pasajeros se ha cuidado bastante.

No sé si será por los pocos kilómetros de la unidad probada, el caso es que los 140 CV no parecían cundir como uno espera. Para acelerar con cierta alegría es necesario apurar bastante las marchas cortas y a la hora de recuperar casi obliga a bajar una o dos velocidades. El Mokka no es coche ligero y el sistema de tracción total también suma mayor rozamiento y peso al conjunto, de modo que esta versión parte de 1.425 kg. Para aquellos que no hagan muchos kilómetros al año podría ser interesante, pero por regla general puede compensar pagar los 1.400 € de diferencia con el 1.7 CDTI de 130 CV. Se pierde en refinamiento pero los consumos son mucho más contenidos

De las suspensiones, al menos circulando por caminos de tierra, no ha resultado incómodo. Filtra bien los baches incluso cuando no son precisamente pequeños y en general no parece brusco. En carretera convencional también parece que aísla bien a los ocupantes sin que por ello la carrocería balancee en exceso.

Conclusión

El Opel Mokka ya es un éxito. Los 80.000 pedidos en toda Europa son muestra de ello. Con estos datos está claro que el modelo gusta. Y es lógico, ha convencido por su excelente presentación, la sensación de "coche bien hecho" que transmite" y su toque juvenil pero elegante.

Hasta que no pueda probarlo a fondo me cuesta sacar conclusiones sobre su comportamiento o la mecánica. No creo que me equivoque si te digo que parece pensado para conductores tranquilos, amantes de los deportes al aire libre que sólo buscan un medio de transporte práctico, versátil y que les permita acceder a ciertos lugares en los que un vehículo convencional tendría bastantes limitaciones. Estaciones de esquí y escapadas a casas rurales serán destinos habituales.

Si quieres el máximo espacio por tu dinero, y quieres un Opel, el Antara. Este último con los descuentos cuesta casi lo mismo y aporta mucho espacio y equipamiento, aunque carece del encanto del Mokka.

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